YA CANSADO ME PREGUNTO
De que servirá denunciar las miserias o injusticias en medio de un mundo en el que lo prioritario es solo ?lo que a uno le afecta?, lo necesario, lo que uno sienta "es solo de o para él?, o donde lo urgente solo es cuando le afecta, eso sí, lo relativo? todo lo demás.
De que servirá denunciar en un mundo en el que los niños pueden seguir año tras año en las calles mientras los políticos juegan con los números a ver cuanto les pueden arrebatar desde los presupuestos de ayuda, de su ayuda, asegurándose con ello su tercera casa de retiro dominical.
De que servirá denunciar en un mundo en que la mayoría de las Ong´s procuran no ser muy activistas o comprometidas, pues con ello temen perder las subvenciones con las que a su vez, los propios bancos o transnacionales que se las brindan están mostrando en la sociedad su convincente e hipócrita cara desde la que aparentar ser solidarios en medio de este baile de mascaras que es el mercado del consumismo, y todo para que la sociedad de elite a la que se dirigen pueda seguir jugando en navidad a ser buenos y solidarios, regalando eso sí sus productos de elaboración barata y producción en clima de explotación, incluso, a países donde a su vez se les mandaran en clave de ayuda y solidaridad (una vez usado, claro está).
De que servirá denunciar en este mundo si tachándote de exagerado, necio o extremista rompen en tu propia cara los cientos de abusos y atropellos que tu sabes existen o se cometen (en nombre de la naturalidad), pero que no terminas de poder demostrar por lo insignificantes que eres y lo mucho que entre ellos se tapan o justifican.
De que servirá denunciar si mañana nacerá otro bebe, y otro, y otro, en calle, y que, por no tener, no tendrán ni nombre o incluso nacionalidad, ya que algún estúpido teórico de despacho decido denominarlos ?de la calle? ya antes de nacer.
Sí, es cierto, me siento cansado? y es que creo que también un poco derrotado? pues siendo un quijotesco caballero soñador, he sido una vez más vencido por los molinos de viento que parece pocos vemos como gigantes transnacionales oprimiendo a los pueblos más pobres. Y es que, en medio de toda esta aventura (por no decir una vez más locura) no he sabido ser lo suficientemente diplomático como para convivir sin conflicto con los que juegan a salvar a los niños de la calle aprovechándose de ellos, y esto al parecer me ha enloquecido (tengan cuidado con migo, debo ser un bicho peligroso).
No, no he sido paciente con los que robando o engañando en nombre de la política o la religión a estos nuestros menores, sin darse cuenta, no han visto que lo que hacen es dañar o romper la esperanza del fin del genocidio (genocidio que supone vivir y seguir siendo ?de la calle?).
Y sí, también me siento abatido, abatido por simplemente haber soñado con que otro mundo sería posible si cambiamos nosotros primero? pero miro a mi alrededor y solo veo que esto, en muchos casos, es solo el resultado hipócrita de un sueño utópico?. pues acaso, ¿en el fondo cambiamos desde lo que tenemos o desde lo que nos sobre?.. ¿desde lo que nos oprime o desde lo que oprime al mundo?, ¿desde lo que se necesita o nosotros necesitamos hacer o sentir?, no, veo que no nos demos cuenta de cómo, si damos, damos una limosna en la cesta de los domingos por solo calmar nuestra conciencia, pues una vez hecho no hacemos nada más... si regalamos, regalamos ropa usada y desechada por sentirnos cooperantes por un instante? si participamos, participamos de las campañas solidarias para ser solidarios con eso que nos sobró de las últimas vacaciones (que en mucho de los casos han sido realizadas en destinos turísticos exóticos de niños pobres y mujeres en calle pues ir allí con nuestra cámaras digitales es mucho más barato)?y por que no, si apadrinamos a un negrito o indio, apadrinamos por moda, permitiéndonos presumir, en cenas estúpidas, de lo buenos que somos, eso sí, por favor, no dejéis de hacerlo, a ellos les importa un ?carajo? por que lo hacéis y sí que sigáis haciéndolo, pues en muchos de los casos y si de verdad les llega el dinero (cosa que tampoco nos importa saber) simplemente no se morirían.
Mierda? despertemos por favor, que estamos vendiendo el mundo en el supermercado de la carne y la pedofilia para corrernos de gusto en medio de nuestro egoísmo y necesidad de no sentirnos vacíos, o es que no nos damos cuenta de lo lento y poco comprometido que respondemos ante este tipo de injusticias y genocidios. Pero ya? lo sé, no son nuestros hijos y por que como no son nuestros niños no hay en nuestro vocabulario ni la palabra urgencia ni extrema necesidad. No nos damos cuenta pero hasta a ello les utilizamos, y simplemente no queremos o creemos, verlo. Que pena, estamos tan dormidos?.
Sabéis una cosa? en días como hoy, me da vergüenza el mundo en el que vivo? y no digo asco por no ser tachado de exagerado? pero sí, también siento asco en momentos como hoy? mirar, hago balance y viendo como llevo viniendo durante nueve años a Bolivia, sabéis una cosa? a pesar de 120 instalaciones, programas o centros del Obispo, 36 de una red denominada Viva (que ironía) y 50 del estado? esto va a peor, en Bolivia hay más niños en la calle que nunca, y digo niños pues algunos de ellos son incluso bebes (y eso que no es una de las ciudades de Latinoamérica con mas niños en calle), y sabéis lo peor, mientras dudamos en que hacer, o incluso si creerlo, en esas calles solo hay policías perdidos o sin escrúpulos que les golpean e incluso violan,,,, propios compatriotas desesperados que los queman vivos por su impaciencia, impotencia o hastío, Ong´s perdiendo el tiempo entre asistencialismos, intereses y mentiras terapéuticas (¿pues quien cree que la ?paloterapia?, o la ?teoterapia?, o la ?laboriterapia? se han terapéuticas?) eso sí, mientras otras organizaciones u Ong´s, las menos, hacen lo que pueden, con lo que pueden y como pueden saliendo en su ayuda, teniendo que competir con el negocio de la solidaridad?
A sí pues, si? lo habéis notado, es cierto.. he perdido la razón, ya no soy objetivo, ordenado o elocuente en mi discurso, tal vez incluso hay quien piense que por ser así o mostrarme tan exagerado soy poco realista.. pero es que? estando aquí, mientras hago esfuerzos por ser respetuoso, positivo y delicado en decir lo que grita la calle y yo pienso ante los egoísmos y atrocidades que todos vemos, creo que han conseguido que pierda la razón? tal vez por que he visto la cara cruzada con cuchilla de ?Tacubayo? por el simple hecho de ser como es y sin que nadie salga a su ayuda, o por que me llamaron los chicos de la zona de la ciclo vía justo, antes de empezar un curso para la policía, cuando era la misma policía (o mejor dicho, algunos de ellos sin escrúpulos) los que se disponían a secuestrarlos y apartarles de la ciudad para darles una paliza (joder, que solo tiene 16 años), por escuchar a técnicos, que se dicen especialistas, que la solución está en encerrarlos o privarles de libertad pues así por lo menos están limpios, por oír a el ?Chancho? como nos narraba su linchamiento e intento de ser incinerado con solo 13 años? y todo por el mero hecho de ser de la calle. Sí, es ci.
Si, me he vuelto loco, loco por ver como los bebes siguen naciendo en calle mientras los que se retiran (a niñas de 13 años) salen adoptados en aviones para España en medio de un negocio que cuesta millones, millones que ha su vez hubieran bastado no solo para haberle sacado de la calle sino para sacar a delante a toda su familia, pero una vez más lo que nos importa es nuestra entupida autoestima maternal o paternal y no la injusticia que supone este mundo. Loco por ver como el dinero llega y llega a tantas Ong´s en Bolivia (y sé en el mundo), Ong´s que muchas, apenas denuncian y menos solucionan la problemática mientras sí mejoran sus 4x4 o suben sus sueldos. Loco por recibir del obispado como respuesta ante mis denuncias el silencio, y como castigo, su inferencia todo por ser claro y exigente para con su misión, que sigo pensando no se dispone al lado de los más pobres, de manera silenciosa y comprometida. Loco por que veo que en Europa no nos enteramos ni de la mitad de lo que aquí ocurre disponiéndonos a la bacanal de ventas y compras navideñas sin querer darnos cuenta de lo que repercutirá en estos niños y países. Loco por ver tanto egoísmo, indiferencia y violencia, y es que, a quien le importa lo vacías que se quedan las mamas de 13 años al ser despojadas de tal vez, lo único que han sabido hacer bien en su triste vida, tener un bebe?
Si es cierto?. estoy loco, pero como loco que estoy permitirme contaros mis locuras, locuras como que en Latinoamérica hay casi 16 millones de ellos en las calles tirados, abandonados y explotados, 16 millones que incluso no siendo suficientes para algunas ong´s aumentan su numero, empeñándose en decir que son más, pues claro está, así se generará mayor sensacionalismo y con ello se podrá pedir más y más dinero para, a su vez, poder seguir viviendo del cuento. Loco por ver como 25 mil bebes mueren en Bolivia al año ante la indiferencia de un mundo, que por no poderse invertir en armas o lo que sea para ser ayudados (pues hay que hacer de la solidaridad algo rentable) no acude con urgencia y seriedad a su ayuda, pero es cierto, estos niños no tienen ni petróleo, ni oro o plata u otras materias preciosas o necesarias para nuestro ?tren de vida? y para que en nombre de la solidaridad o injusticia se les venga a ayudar.
Bueno, como os decía y gracias a mi locura, dejarme que os siga diciendo algo más, ya para terminar?
Sí?., nos estamos destruyendo? pues una sociedad global que permite esto en medio de la era de la información, esperando a su vez a informes de alguna prestigiosa ONG,s internacional para darle crédito, para hacer algo (mientras no nos importa quien hace o como hace dichos informes), nos mantenemos en un estilo de vida egoísta y consumista sin ningún escrúpulo, a la espera de juzgar lo que nos digan y que, si es que llegan los datos, no querremos entender o mejor dicho interiorizar, y más en medio de nuestras hipócritas navidades, pues si de verdad lo hicieramos, si los escucháramos, nos haría dar cuenta que este tipo de problemáticas en calle si es producto de nuestro preciado estilo de vida?
Pero? señores que siga el teatro y que nadie haga nada para cambiar esto con radicalidad y rotundidad, de manera que sienta que siendo sus hijos, de una respuestas como así lo fuera, pero, como por no tener no tienen ni patria, padres o familia, señores, sigamos con el cuento?. FELIZ NAVIDAD y a consumir que son dos días.
Pd: Pido disculpas públicamente si he ofendido con mi escrito a quienes por estilo de vida si tienen el compromiso, a quienes como bandera tengan la solidaridad, a los que en su día a día si incluyen como hermanos a los más desfavorecidos y que por voz, tengan voz crítica para Latinoamérica, a todos vosotros, disculpar mi torpeza si en algún momento del escrito os habéis sentido heridos o aludidos.


3 Comentarios:
Estoy de acuerdo contigo, a veces cuando vemos lo que pasa con los niñ@s que viven en situaciones extremas (no solamente me refiero a aquellos que están en la calle, o que no tienen padres) dan ganas de vomitar, de llorar,incluso de perder la fe, especialmente porque nos damos cuenta de que las personas estamos concientes de esa realidad, pero no somos sensibles.
Todos saben que hay miles de niños que sufren violencia,pero a muy pocos les importa lo suficiente como para hacer algo.
Sin embargo, creo que lo más importante es luchar porque esa realidad cambie. Es cierto que cada vez hay más niñ@s en la calle, pero si podemos ayudar por lo menos a uno, estamos marcando la diferencia en la vida de UNA PERSONA y eso tiene que darnos ánimo para seguir luchando.
Mucha fuerza y ánimo.
Susana Van der Veen
Siendo racional y balanceando la balanza inbalanceable...
... la denuncia es como la educación. Sirve, poquito a poquito, para cambiar la realidad futura.
Por eso no cambia la realidad presente. Y frustra tanto.
Y la denuncia causa más impacto cuanto más concreta y menos extrema. Pero eso entiendo que es mucho pedir.
un abrazo grande
Pepe,
seremos menos uno si dejas esto, desde Lima Perú y por conformar VOCES PARA LIMA, te pedimos que no desmayes.
solo piensa en las sonrisas que le arrancamos cuando estamos con ellos y la importancia que le damos a cada uno de ellos como seres humanos que son, si no somos nosotros quienes serán.
Me auno a tus sueños. Jesús Yupanqui
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