miércoles, septiembre 27, 2006


Desde Bolivia y viendo que no termino de olvidar lo que en Lima he vivido... hoy quiero haceros conocedores de un lugar en el que la subsistencia y la normalidad se dan la mano a la hora de convivir y hacer de Loma Corbina el lugar más duro y triste que he connocido en Latinoamèrica.

la dureza de Loma Corbina la optine debido a la situación de extrema pobreza a la que los inmigrantes de todo Perú han optado al decidir (desde hace ya años) venir a vivir ocupando sus desèrticos espacios.
Tal vez la guerrilla sangrienta de Sendero Luminoso, el resplandor ostentoso de la ciudad Limeña o la simple situaciòn de pobreza del resto del paìs, hizo que en este lugar se condensara el asentamiento humano más grande de Latinoamèrica. Lima, capital de 8 millones de personas (ni màs ni menos) ha llegado a crear este tipo de realidades que, como primera fuente de trabajo, tiene a la basura del resto de la ciudad, y como primeros empleados... los propios niños.as, que por una misera cantidad de dinero, entran en estos lugares para realizar la dura labor del reciclaje (injusta, peligrosa y solitaria labor), que junto a la de los trabajadores del campo, mineros y calle, viene a sumar la escalofriante cantidad de 2 millones de niños-as trabajadores en el paìs.

No siendo suficiente esta realidad, y desde hace ya unos años, hemos de sumar a este grupo de trabajadores, la ruinosa problematica de la explotación sexual, que ante el servicio que algunos de nuestros compatriotas requieren (en nuestro mal llamado primer mundo) vuene hasta aquì para saciar su necesidad de prostitución infantil y material pedòfilo, consiguiendo generar un triste y tambine lamentable mercado de carne, ya en la cuidad.

Compañeros, hagàmoslo real cada uno de nosotros en nuestro vivir cotidiano, cada uno segùn su propia conciencia, pero hagàmoslo, y consigamos con ello alcanzar el sueño de que "otro mundo si es posible" pero solo si cambiamos nosotros primero.